martes, 28 de enero de 2020

Tarta de piña al horno, jugosa


Cada vez que voy a dar una vuelta por el mercado y veo algún puesto con libros, no puedo resistirme a echar una ojeada por si hallo algún libro de cocina interesante.

Mis preferidos son los que contienen ingredientes simples, fotos sencillas y cuanto más antiguos sean mejor :) Para la elaboración de esta tarta me he basado en uno de ellos.

La base sabe como a galleta pero tiene una textura más blanda y ligera, ya que lleva queso fresco en vez de mantequilla. El relleno de la parte superior es abizcochado y en la parte inferior es más jugoso y cremoso. A mí como me encanta la piña me ha parecido una delicia!


Ingredientes: para un molde de 22cm con la base desmontable.

Para la base:
  • 75gr de queso fresco de Burgos o similar
  • 2 cucharadas de leche
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 50gr de azúcar
  • 1 sobre de azúcar avainillado (15gr)
  • 150gr de harina
  • 2 cucharaditas de café de levadura química
  • Una pizca de sal
Para el relleno:
  • 550gr de piña fresca, pelada y troceada (la mía, entera pesaba sobre un 1.2kg y me sobró una poca)
  • 2 huevos grandes
  • 2  yogures griegos (250gr)
  • 75gr de azúcar
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Ralladura de un limón pequeño
  • Azúcar glas para espolvorear por encima

Preparación:

Lo primero que haremos será mezclar el yogur griego (que utilizaremos para el relleno) con la cucharada de zumo de limón y dejarlo reposar unos 30min aprox, mientras preparamos el resto de los ingredientes. Al cabo de ese tiempo el yogur con la reacción del limón se habrá vuelto más denso.


Pelamos y cortamos la piña en trozos pequeños. Luego la estrujamos entre la mano, cogiendo pequeñas cantidades para quitarle gran parte del jugo,  reservamos en un escurridor. 



Preparación de la base: Untamos la base y las paredes del molde con mantequilla, reservamos.

Mezclamos en un bol con una batidora o unas varillas manuales el queso de Burgos escurrido, hasta obtener una textura cremosa. Le añadimos la leche, el aceite y el azúcar normal y avainillado, removemos bien.

A continuación agregamos la harina tamizada junto con la levadura y una pizca de sal. Removemos con una cuchara de madera hasta lograr una masa densa. Llegado a ese punto continuamos amasando con las manos hasta que esté lisa.


Dividimos la masa en dos partes. Extendemos una parte de la masa sobre una hoja de papel de hornear, que previamente habremos espolvoreado con un poco de harina. La aplanamos un poco con las manos y luego la estiramos con un rodillo formando un círculo más grande que nuestro molde, de unos 28cm, ya que tiene que cubrir también las paredes.


La situamos dentro del molde dándole la vuelta al papel y retirándolo a continuación, la ajustamos con las manos. 


No os preocupéis si se os rompe la unís con los dedos y listo! La que sobra por los bordes se recorta con un cuchillo, reservamos el molde en la nevera mientras preparamos el relleno.


Encendemos el horno a 190º para que se vaya calentando.

Preparamos el relleno: Separamos las yemas de las claras. Con unas varillas eléctricas batimos las claras a punto de nieve pero sin que estén demasiado firmes. Luego, debemos batir las yemas junto con el azúcar hasta que estén espumosas. Añadimos la ralladura de limón, e incorporamos poco a poco y alternativamente la harina y el yogur. 


Agregamos las claras montadas con movimientos envolventes.


Distribuimos los trozos de piña en la base del molde y vertemos encima la crema de yemas y claras. 


Dar unos pequeños golpes al molde contra la mesa para que penetre bien la masa.


Lo introducimos en el horno que previamente pusimos a calentar durante unos 40- 45min aprox. Si vemos que se dora mucho por la parte de arriba antes de terminar la cocción, la cubrimos con un trozo de papel de aluminio.


Retiramos del horno, esperamos unos 10min a que se enfríe un poco y luego le retiramos el aro. Dejamos enfriar por completo.
 

Antes de servir, espolvoreamos con azúcar glas por encima. Deliciosaaaa!!! 

martes, 17 de diciembre de 2019

Falso paté de centollo


Este falso paté de centollo es estupendo tanto para las fiestas Navideñas como para cualquier otra celebración. Es súper fácil de hacer, económico y se puede preparar con antelación. 
Si lo podéis presentar en una cáscara de centollo el pego es total. Cuando los comensales se enteren que no lleva ni una pizca de centollo os aseguro que les va a sorprender a más de uno ;) 
Con unos ingredientes de buena calidad, acompañado de pan de diferentes variedades y una copa de albariño fresquito el éxito está asegurado.


Ingredientes: para 8 personas

  • 1 yema de huevo cocido (la parte blanca no!)
  • 10 palitos de cangrejo
  • 1 lata pequeña de anchoas en aceite (42gr)
  • 1 lata de mejillones al natural (115gr)
  • 1 trocito de cebolla
  • 1 cucharada colmada de mayonesa
  • 1 cucharada de vino blanco, albariño o similar


La preparación es muy fácil. Cogemos dos palitos de cangrejo y los picamos menudos, reservamos.


Lavamos las anchoas una por una debajo del grifo para quitarles el exceso de sal y luego las secamos con papel absorbente.
.
Colocamos en el vaso de la batidora las anchoas y los 8 palitos restantes de cangrejo en trozos, los mejillones escurridos, la mayonesa, el vino, la yema de huevo y el trocito de cebolla se puede añadir ahora o al final muy picadita, como más os guste!


 Los trituramos hasta conseguir una pasta.


Añadimos los dos palitos de cangrejo picaditos, y la cebolla si no la trituramos anteriormente, removemos para que se integren bien.
Lo llevamos a la nevera hasta la hora de servir. Aguanta perfectamente un par de días en la nevera.


Otra opción para servirlo podrían ser unas mini tartaletas de hojaldre o masa quebrada, eso ya lo dejo a vuestra elección.

A mí me encanta untarlo sobre un trocito de pan artesano 😋

lunes, 4 de noviembre de 2019

Roscos fritos, tradicionales

Sin duda las rosquillas o roscos es uno de los dulces más típicos y tradicionales. Existen infinidad de recetas según cada zona.
El "truco" para que salgan esponjosos es no pasarse con la harina, la masa tiene que quedar pegajosa, aunque estaréis tentados a añadirle más no os preocupéis, luego simplemente humedeciendo las manos con aceite veréis como se maneja fácilmente.
Os confieso que a veces echo la harina a ojo porque ya le tengo cogido el puntillo, aunque según mi experiencia es preferible pesarla para no llevarse sorpresas :) el resto de ingredientes los mido a cucharadas.

Así que manos a la masa! eso si! siendo consciente que al ir fritos luego toca hacer el doble de caminata para bajar las calorías ;)


Ingredientes: para unos 12 roscos grandes
  • 260-270gr de harina común (dependiendo del tamaño del huevo)
  • 1 huevo grande
  • 5 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 5 cucharadas de leche
  • 4 cucharadas rasas de azúcar
  • 1 cucharada de anís
  • ralladura de 1/2 naranja y 1/2 limón
  • 1 cucharadita de postre colmada de levadura química, tipo Royal
  • aceite de girasol para freírlos
  • piel de una naranja (para el aceite de freír)
  • azúcar con un pizca de canela para rebozar

Preparación: En un bol mezclar, huevo, aceite, leche, anís, azúcar y las ralladuras de limón y naranja.


Incorporar 260gr de harina tamizada junto con la levadura, poco a poco hasta obtener una masa que se pega muy fácilmente a los dedos


Humedecemos las manos y la superficie con un poco de aceite. Formamos 24 bolitas de unos 20gr .Si al formar la primera bolita aún se pega mucho a los dedos entonces se le añade unos 10gr más de harina a la masa.


Cogemos una bola y la aplanamos un poco con la palma de la mano o los dedos, hacemos lo mismo con otra bola. Colocamos una sobre la otra y le hacemos un agujero en el centro introduciendo un dedo,  luego se ensancha un poco más ayudándonos con las dos manos.


Hacemos el mismo procedimiento con todas las bolitas. Una vez que las tengamos todas procedemos a freírlas. Calentamos abundante aceite en una sartén junto con la monda de naranja, que le va a aportar un sabor muy rico al aceite, pasado 1min las retiramos.

Freímos los roscos un par de minutos por cada lado dándole varias vueltas, hasta que estén dorados.


Los retiramos y colocamos sobre papel absorbente durante unos segundos, acto seguido se rebozan en el azúcar con canela antes de que enfríen.


Listos para la merienda! acompañados de un chocolate calentito.


Un dulce placer!!

lunes, 14 de octubre de 2019

Pan de maíz dulce

En una de las panaderías de nuestro pueblo hacen un pan de maíz que me encanta, cada vez que voy a comprarlo no puedo resistirme a hincarle el diente antes de llegar a casa (como a la mayoría)
Hace poco vi algunas recetas Portuguesas donde elaboraban un pan con maíz tierno, así que decidí probar, y como podéis comprobar por las imágenes ha quedado fabuloso! y sin necesidad de utilizar ningún robot de cocina para que no tengáis excusas ;)
En esta ocasión para variar un poco le dí forma alargada a los bollos. Podéis utilizar cualquier molde, y si no queréis complicaros con la forma hacéis bolitas redondas y listo!.
Así que os dejo la receta para que lo disfrutéis con lo que más os guste.


Ingredientes: Molde de 36x22 cm.
  • 250ml de leche entera
  • 1 lata de maíz tierno de 300gr
  • 60ml de aceite de girasol
  • 30gr de azúcar
  • 1 huevo mediano
  • 20gr de levadura fresca (la que viene en tacos)
  • 12gr de sal
  • 680gr de harina de fuerza
  • 1/2 huevo con una pizca de leche para pincelar por encima

Preparación: Echamos el maíz,en un escurridor, le pasamos un agua y dejamos que escurra.


Lo pasamos a un recipiente y lo trituramos bien junto con la leche con una batidora de cuchillas eléctrica. Pasamos la mezcla por un colador para poder retirar y desechar los restos del maíz que no se han triturado. Presionamos con una cuchara hasta que apenas suelte líquido. En total obtuve 390ml
.
Retiramos medio vaso de esta mezcla, la calentamos hasta que esté ligeramente tibia y disolvemos la levadura en ella. Se la incorporamos al resto de la leche junto con el huevo, el aceite y el azúcar, mezclamos todos los ingredientes con un tenedor o varillas.
Le añadimos poco a poco la harina junto con la sal, removiendo con una cuchara de madera hasta formar una masa manejable.


Esparcimos ligeramente una superficie con harina y continuamos amasando con las manos hasta que esté suave y elástica, unos 12min aprox, cuanto mejor la amasemos más esponjoso saldrá. Si fuera necesario se añade un pelín más de harina pero sin pasarnos.

Formamos una bola, la colocamos en un bol untado con un poquito de aceite, lo cubrimos con film transparente y dejamos reposar hasta que doble de volumen, unas 2h aprox, dependiendo de la temperatura del ambiente.

Transcurrido ese tiempo presionando con las manos para quitarle el aire y formamos unas 20 bolas de 58gr.


Luego estiramos cada una con un rodillo dándole forma ovalada.



Lo enrollamos comenzando por un extremos y pellizcamos la unión para que no se abra.


Los vamos colocando en un molde forrado con papel de hornear, dejando una pequeña separación entre ellos, con la parte de la unión hacía abajo.

Dejamos levar hasta que doble de volumen en un lugar tibio, cubierto con un paño de cocina. Entre1h y media a 2h. El mio a la hora y media estaba a punto de desbordarse ;)

Pasado este tiempo pincelamos por encima con el huevo batido junto con una pizca de leche.


Introducimos en el horno precalentado a 170º en la segunda ranura comenzando por abajo, unos 25min aprox o hasta que esté ligeramente dorado.

Lo sacamos del horno y pasados unos minutos lo retiramos del molde y se coloca sobre una rejilla para que no se humedezca.
Si lo introducís dentro de una bolsa de plástico se conserva estupendamente un par de días.
Blandito y super esponjoso!

lunes, 23 de septiembre de 2019

Tarta de limón, fresquita!

Esta tarta de limón es tan suave y refrescante que apetece igualmente aunque no haga calor, sobretodo después de una buena comilona.
Es muy sencilla, con ingredientes que solemos tener en casa o que podemos adquirir en cualquier supermercado. En la base simplemente he colocado unas galletas "maría" rectangulares de las que usamos normalmente para desayunar en vez de las clásicas galleta trituradas con mantequilla derretida.
Para la cobertura de limón he utilizado yemas de huevos caseros, por eso tiene ese color amarillo tan bonito (sin duda el colorante más natural ;) y no lleva gelatina.
Tiene ese sabor refrescante a limón sin ser ácido, y para mi gusto el dulzor justo. Al día siguiente estaba aún más rica! Os dejo la receta porque os va a encantar!


Ingredientes: para un molde rectangular de 28 x7 x19cm

Para la crema:
  • 14 galletas rectangulares, para la base
  • 6 hojas de gelatina (de 2gr cada una)
  • 300gr de queso de untar
  • 2 yogures de limón, en mi caso Larsa (250gr)
  • 200ml de nata 35%, la de montar
  • 1 vaso de yogur, colmado de azúcar (150gr)
  • 40ml de zumo de limón, recién exprimido y colado
  • ralladura de 1 limón
Para la cobertura de limón:
  • 2 yemas, tamaño mediano
  • 12gr de maizena
  • 140ml de agua
  • 40ml de zumo de limón, natural
  • 20ml de zumo de naranja, natural
  • 70gr de azúcar

Preparación de la crema. Ponemos a hidratar las  hojas de gelatina en agua fría durante unos 10min, aprox.

Cubrimos toda la base del molde con las galletas, si es necesario las recortamos un poco. No es necesario mojarlas ya que con la crema y el tiempo de reposo se pondrán blanditas. De esta forma a la hora de servir no se quedan pegadas al molde.


En un recipiente que esté bien frío, y que previamente habremos introducido unas horas antes en el frigorífico, o unos 10min en el congelador, batimos la nata con una varillas eléctricas hasta que esté ligeramente montada pero no firme, sin llegar a montarla del todo. Reservamos en el frigorífico

En un bol, mezclamos con unas varillas manuales o eléctricas, el queso y el yogur. Añadimos la ralladura de limón y el azúcar. Continuamos batiendo hasta obtener una crema suave y sin grumos.


Ponemos a calentar los 40ml de zumo de limón y una vez caliente (sin que llegue a hervir) le añadimos las hojas escurridas, dejamos que se temple un poco, y se la agregamos a la crema poco a poco sin dejar de remover.

Incorporamos la nata montada con movimientos envolventes. Comprobamos el sabor, por si hiciese falta añadir un pelín más de azúcar, dependiendo de la madurez del limón que hayamos utilizado.

Vertemos la mezcla sobre la base de galletas y alisamos la superficie. Introducimos en el frigorífico 1 hora y media a 2 horas para que coja un poco de consistencia.


Transcurrido ese tiempo, preparamos la cobertura de limón. En un cazo ponemos a calentar el agua. Mientras, en un bol aparte mezclamos las yemas con el azúcar. Le añadimos la maizena, removemos bien. Le agregamos el zumo de limón y naranja colado, mezclamos.

Cuando el agua comience a hervir vertemos la mezcla de yemas y harina en ella, removiendo hasta que espese, unos 3min aprox. Tiene que quedar una textura similar a la crema pastelera.

Retiramos del fuego y continuamos removiendo hasta que esté tibia. Para acelerar el proceso introduje el cazo en agua fría. Es muy importante que la crema esté tibia y no fría para que se extienda bien y la superficie quede lisa.
La vertemos sobre la crema de limón y extendemos con una espátula. Llevamos al frigorífico, mínimo 4h. Mejor aún, de un día para otro.


Para desmoldar, pasamos un cuchillo por el borde interior y retiramos el aro con cuidado.


Decoramos con unas rodajas de limón o como más nos guste!


Y a disfrutar de esta fresquita y deliciosa tarta!!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...