lunes, 15 de septiembre de 2014

palitos de mozzarella, cuatro quesos y jamón serrano

Hoy os presento unos sencillos palitos de queso y mozzarella con pequeños trocitos de jamón serrano.
Me basé en una receta de un libro que compre en el Lidl, aunque la he adaptado a nuestro gusto en casa, incorporando algunos ingredientes. Se pueden preparar con antelación y congelarlos, luego en el momento que los necesitemos no hay más que freírlos.
Al morderlos te encuentras con ese saborcito a jamón y queso fundido que es una delicia (con las ansias por dar el primer bocado casi me quemo el labio, para la próxima soplaré primero ;)
Si os apasiona el queso como a mi os recomiendo que los probéis!!


Ingredientes: para unos 11 palitos
  • 130gr de mozzarella rallada
  • 100gr de mezcla cuatro quesos rallado (cheddar, emmentar, gouda, curado)
  • 60gr de jamón serrano picadito menudo
  • 1 huevo grande
  • 1 cucharadita de postre de cebolla seca molida
  • 1/2 cucharadita de café de pimienta negra o popurri de pimientas
Para rebozar:  harina, huevo y pan rallado.

 Preparación:

Es muy sencillo, en un cuenco vertemos todos los ingredientes junto con el huevo batido.

Con las manos bien limpias o con un guante presionamos y mezclamos con los dedos el queso hasta que se forme como una pasta grumosa.
Cogemos pequeñas porciones de masa y le damos forma de palito, más o menos con la forma de una croqueta un poco alargada y no demasiado gruesa.

Los rebozamos primero en harina, luego en el huevo batido y a continuación en pan rallado, le damos un segundo rebozado pero esta vez volviéndolos a pasar solo por el huevo y el pan rallado.

Los colocamos en una fuente o un taper y los introducimos una media hora en el congelador. De esta forma conseguimos que cuando los vayamos a freír no se agrieten y se salga el queso.

Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite, cuando esté medio caliente freímos los palitos, dos o tres a la vez, hasta que se inflen y estén ligeramente dorados. Solo el tiempo justo para que se funda el queso y no se agrieten. Los posamos sobre papel absorbente para que absorban el exceso de aceite.

Para acompañarlos rallamos un tomate maduro y lo aliñamos con un chorrito de aceite de oliva y sal.


Solo nos queda servirlos bien calentitos! Pero tened cuidado:)

lunes, 1 de septiembre de 2014

cortaditos de lima y galleta, fresquitos y fáciles

Ya estoy de vuelta! después de unas merecidas y ansiadas vacaciones. Tengo pendiente una larga lista de recetas que estoy deseando poder compartir con todos vosotr@s. Por falta de tiempo las publicaciones serán un poquito menos asiduas que antes, pero os prometo que pondré todo mi entusiasmo y cariño en cada una de ellas.
Hoy os traigo unos sencillos y refrescantes cortaditos de lima que se preparan en un momento. La  primera vez que los hice mojé previamente las galletas en leche, y a la hora de retirarlos del molde se me quedaron un poquito pegadas :(  como de los errores se aprende esta vez no las mojé y sin duda quedaron mucho mejor, se pueden coger perfectamente con las manos sin necesidad de usar el tenedor.
Si os gustan los postres con ese puntito fresco y ácido de la lima o el limón os van a encantar!


Ingredientes: para un molde de 20x15  (salen unos 6 cortaditos)
  • 12 galletas cuadradas,"Butterkeks" (del Lidl) con las "creme tropical" también quedan deliciosos.
  • 150gr de queso de untar tipo Philadelphia
  • 220gr de leche condensada
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 60ml de nata 35% materia grasa (la de montar)
  • 1 sobre de gelatina neutra de 10gr o (5 hojas de gelatina de 2gr cada una)
  • 8 cucharadas de agua (para disolver la gelatina)
  • 50ml de zumo de lima, o limón si os gusta con un puntito más ácido

Preparación:

Lo primero que haremos será poner a hidratar la gelatina. En el caso de usar la de sobres, echamos en un vaso 4 cucharadas de agua fría (reservamos las otras 4) vertemos el sobre de gelatina y la dejamos reposar unos 10min.

Mientras preparamos la crema. Mezclamos en un bol el queso junto con el azúcar y la leche condensada con unas varillas manuales o eléctricas hasta obtener una crema homogénea.
Añadimos el zumo de lima y removemos bien.

Calentamos las 4 cucharadas de agua que habíamos reservado y se la añadimos a la gelatina, mezclamos con una cuchara hasta que esté bien disuelta. La vertemos en la crema de queso, removemos.
Montamos la nata y se la incorporamos con movimientos envolventes.

Colocamos 6 galletas (las que hayamos elegido) dentro del molde formando la base. No es necesario mojarlas previamente ya que con la crema y el tiempo de reposo en el frigorífico ya se ponen suficientemente blanditas.

Vertemos la crema encima, la alisamos con el dorso de una cuchara para que nos quede lo más uniforme posible, a continuación colocamos las 6 galletas restantes. A mi me quedaron con una pequeña separación ya que el molde era un poquito más ancho en la parte superior que en la base :-)
Introducimos en el frigorífico como mínimo unas 4-5h. Mejor de un día para otro. Una vez que haya cuajado lo dividimos con un cuchillo en seis cuadraditos. Los retiramos con una pala de servir o una espumadera.


Fresquitos y fáciles ¿no? ;)

lunes, 16 de junio de 2014

brazo de gitano tradicional, paso a paso (riquísimo!!)

Un postre tradicional que no suele faltar en la mesa por las fiestas, el brazo de gitano. Este está, o mejor dicho, estaba fabuloso, no duró nadita ;) El olor y sabor me recordó al que comía los días de celebración en casa de mis abuelos.
La base de bizcocho es prácticamente la misma que empleo para el bizcocho tradicional, exceptuando algunas variaciones. Es muy suave y tierno.
La crema va echa al baño maría, infusionada con limón, canela y vainilla, está exquisita! Con las claras sobrantes elaboré un merengue italiano para decorarlo, que os pondré más adelante porque sino me extendería mucho con la receta. Con nata montada o simplemente con azúcar glas también os va a quedar genial. Espero que os animéis a hacerlo porque no es que esté rico, esta riquísimooo!!


Ingredientes: para una bandeja de 39x32 (da para unas 6 personas)

Para la base de bizcocho:
  • 4 huevos medianos a temperatura ambiente, preferiblemente caseros o ecológicos
  • 40gr de harina de repostería
  • 100gr de azúcar
  • 30gr de maicena
  • una pizca de sal
  • mantequilla para untar sobre el papel de hornear
Para la crema pastelera:
  • 1/2 litro de leche entera
  • 1 trocito de canela en rama
  • 1/2 vaina de vainilla 
  • un trozo de corteza de limón
  • 100gr de azúcar
  • 3 yemas
  • 50gr de maicena
  • 20gr de mantequilla o margarina
Almíbar: 4 cucharadas de agua, 2 cucharadas rasas de azúcar. Hervir hasta que se disuelva el azúcar. Dejar enfriar.

Comenzaremos con la crema pastelera para que se vaya enfriando mientras preparamos el resto.
Va echa al baño maría así que es conveniente tener en cuenta el tamaño de los recipientes que vayamos a usar.
Ponemos un cazo al fuego con el medio litro de leche, cortamos la vaina de vainilla por la mitad a lo largo, le extraemos las semillas y se las añadimos a la leche junto con la vaina, a continuación incorporamos la mantequilla, la canela, y la corteza de limón. Dejamos en el fuego hasta que rompa a hervir.

Mientras en otro cazo aparte (que luego pondremos al baño maría) mezclamos las yemas con el azúcar y la maicena procurando que no queden grumos. Cuando la leche comience a hervir, la colamos y se la agregamos poco a poco a la mezcla de yemas removiendo continuamente.
Cocemos al baño maría a fuego suave removiendo continuamente hasta que espese pero sin llegar a hervir.

La vertemos en un recipiente y cubrimos con film transparente haciendo contacto con la crema para que no se forma costra. Se deja enfriar.

Preparación del bizcocho:

Encendemos el horno a 170º para que se vaya calentando, calor arriba-abajo.
Cogemos la bandeja del horno, le esparcimos unas gotas de aceite y la cubrimos con un trozo de papel de hornear. El aceite actuará de pegamento para que no se mueva. Untamos el papel ligeramente con mantequilla para que luego nos sea más fácil retirarlo.

Separamos las claras de las yemas con cuidado en dos recipientes. Montamos las claras a punto de nieve con unas varillas eléctricas hasta que estén bien firmes.
A continuación vertemos poco a poco encima de las claras el azúcar, mezclando despacio con unas varillas manuales y con movimientos envolventes de abajo hacia arriba. Es importante ir añadiendo cada ingrediente en pequeñas cantidades y no todo junto para que no bajen las claras.

Añadimos las yemas poco a poco y con movimientos envolventes.
Agregamos una pizca de sal a la harina junto con la maicena, la vamos pasando por un colador y se la incorporamos poco a poco a la mezcla anterior.
 Vertemos la mezcla en la bandeja y la alisamos para que nos quede lo más uniforme posible.

Introducimos la bandeja en el horno (que tenemos precalentado) en la segunda ranura comenzando por abajo durante unos 10-12min, dependiendo de cada horno incluso puede que necesitemos menos, cuando veamos que comienza a dorarse muy ligeramente insertamos un palillo para comprobar si ya está lista, si sale limpio es que ya está. Ojo! vigilar el horno ya que si nos pasamos el bizcocho nos va a quedar seco y luego se nos puede romper al enrollarlo. Si os fijáis en la foto apenas tiene color dorado.

Mientras esta en el horno (bien vigilado;) cogemos un trozo de papel de hornear un poco más grande que el tamaño de la bandeja. Cogemos un trocito de mantequilla de la nevera y se lo frotamos por encima, reservamos.
Retiramos el bizcocho del horno y lo dejamos templar unos 3-4 min. Transcurrido este tiempo lo volcamos con la parte dorada encima del papel que preparamos anteriormente. Retiramos el papel de la base que usamos para hornearlo. Comenzamos a enrollarlo con delicadeza por la parte más estrecha ayudándonos con el papel. Si por ejemplo doblarais los ingredientes e hicieseis uno de mayor tamaño comenzaríamos por la parte más larga. Dejar enrollado hasta que enfríe.

Cuando esté frío, lo desenrollamos y con un pincel lo bañamos con el almíbar.
A continuación lo cubrimos con la crema pastelera extendiéndola bien sin llegar del todo a los extremos (yo me pasé un pelín)
 
 Enrollamos de nuevo despacito y sin presionar demasiado sirviéndonos del papel y de las manos.

Cortamos los extremos para que nos quede más bonito. Con mucho cuidado lo trasladamos a la fuente donde lo vayamos a servir.

Decoramos como más nos guste, merengue, nata o simplemente con azúcar glas.

No dejéis de probarlo, porque no os vais a arrepentir, vais a repetir ^_^

Aprovechando que en mi pueblo comienzan las fiestas la noche del 23, víspera de "San Xoan", con las tradicionales hogueras me tomaré unas vacaciones blogueras para disfrutar del buen tiempo y descansar, que las necesito. Así que nos vemos a la vuelta. Portaros bien! y disfrutar del verano. Biquiños.

lunes, 2 de junio de 2014

pastel de crema y nata

Estos son los típicos pastelitos que cuando los coges con la mano y le das un bocado, la crema se te queda  pegada en  la punta de la nariz ;)

Llevan una crujiente base de hojaldre, una capa de nata y otra de crema, la cual es muy suave ya que lleva incorporadas las claras montadas a punto de nieve junto con el azúcar, formando una especie de merengue pero con menos azúcar. El toque a cacao le da un puntito delicioso.

Si no disponéis de un molde desmontable podéis usar uno de aluminio desechable o un pirex, así que no tenéis excusas para no hacerlos :)


Ingredientes: para un molde rectangular de 28 x7x19cm
1 lámina de hojaldre de 275gr (me sobró un poquito)
2-3 cucharadas de azúcar para espolvorear por encima de la lámina.

Para la crema:
  • 425ml de leche entera
  • 3 yemas de huevo
  • 3 claras de huevo
  • 80gr de azúcar
  • 2 sobres de azúcar avainillado (16gr)
  • 70gr de harina de trigo
  • 50gr de azúcar para añadir a las claras
  • una pizca de sal

Para la crema de nata: 400ml de nata y 40gr de azúcar.
Para espolvorear cacao puro en polvo

Preparación:

Encendemos el horno a 200º para que se vaya precalentando.

Extendemos el hojaldre sobre una bandeja de horno aprovechando el mismo papel que vino envuelta, pinchamos toda la superficie con un tenedor para que no suba. Espolvoreamos un poco de azúcar por encima (como no quería que me quedase muy dulce le puse tan solo como dos cucharadas) Cubrimos con otro trozo de papel de hornear, a continuación se coloca otra bandeja vacía encima, esto hará que no crezca y quede plana.

Introducimos en el horno durante unos 15-18min aprox, hasta que tenga un ligero color dorado. Retiramos y esperamos a que se enfríe.
Una vez se haya enfriado colocamos el aro (sin la base) del molde que vayamos a utilizar encima del hojaldre
 Pasamos un cuchillo bien afilado por el interior recortando el hojaldre a la medida del molde. Colocamos de nuevo la base al molde y a continuación el hojaldre.

Preparamos la crema:
Separamos las claras de las yemas en dos recipientes.
Montamos las claras a punto de nieve con unas varillas eléctricas, cuanto estén casi montadas agregamos los 50gr de azúcar poco a poco, hasta que tengan la consistencia de un merengue, reservamos.

Reservamos medio vaso de leche y ponemos el resto a calentar.
Mezclamos las yemas con los 80gr de azúcar normal, el avainillado, la harina y el medio vaso de leche que reservamos.
Removemos con unas varillas hasta que no queden grumos. Cuando la leche comience a hervir le incorporamos esta mezcla poco a poco removiendo continuamente hasta que nos quede una crema espesa.

La retiramos del fuego y todavía en caliente, la agregamos poco a poco a las claras con movimientos envolventes.
 Se vierte encima del hojaldre, la alisamos un poco para que nos quede uniforme y se deja enfriar completamente.
Cuando haya enfriado preparamos la nata.
Montamos la nata junto con el azúcar con unas varillas eléctricas. Vertemos encima de la crema y alisamos la superficie.
Con la ayuda de un colador le espolvoreamos el cacao por encima.

La introducimos en el frigorífico durante un par de horas para que se asienten las cremas.


Antes de servir lo dividimos en  pequeños trozos.


O un trozo grandeeee!! si sois muy pecadores.
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