lunes, 11 de febrero de 2019

Buñuelos esponjosos de calabaza

Hace poco nos trajeron una calabaza enorme, con su reluciente color anaranjado y esas pequeñas imperfecciones de los productos cultivados en la propia huerta.

Lo primero que preparé fue una rica y nutritiva crema de calabaza y zanahoria, y lo segundo algo menos ligerito para la merienda del domingo, unos buñueloooos!! no pude resistirme ;)

Mientras le hacía las fotos me zampé unos cuantos y se me olvidó contarlos, así que os pongo una cantidad aproximada para que os hagáis una idea. La próxima vez voy a tener que duplicar los ingredientes porque estaban de miedo. Como aún tengo calabaza para rato espero compartir alguna receta más.


Ingredientes. para unos 18 buñuelos aprox.
  • 200gr de calabaza cocida  (para obtener esa cantidad una vez escurrida utilicé 450gr de calabaza fresca pelada y la cociné al vapor durante unos 12min aprox)
  • 60gr de azúcar
  • 1 huevo mediano
  • 30gr de agua de escurrir la calabaza
  • 1 cucharada de licor de moscatel
  • 1/2 cucharadita de café de canela molida
  • ralladura de un limón
  • 200gr de harina común
  • 10gr de levadura química tipo Royal
  • una pizca de sal 
  • azúcar con una pizca de canela para rebozar
  • aceite de girasol para freír

Preparación: Una vez que tengamos la calabaza cocida la machacamos con un tenedor (aún caliente)


La ponemos en un colador y presionamos con una cuchara para que suelte el exceso de agua. Al principio  el agua es transparente y esa la desecho, reservo para la masa la que tiene un poquito de color y es más concentrada. No es necesario que suelte hasta la última gota pero casi.


Pesamos los 200gr de calabaza escurrida y la echamos en un bol.  Cuando se haya enfriado le añadimos el huevo batido, el azúcar, el moscatel, los 30gr de agua de escurrir la calabaza, la canela molida, ralladura de limón y una pizca de sal, removemos.


A continuación añadimos la harina poco a poco tamizada junto con la levadura.


Mezclamos hasta formar una masa densa similar a la masa de un bizcocho, como se aprecia en la imagen.



Ponemos a calentar en una sartén abundante aceite de girasol. Cuando esté caliente pero no humeante con la ayuda de dos cucharas, una para coger la masa y la otra para empujarla, vamos poniendo pequeñas porciones de masa en el aceite. Cuando veamos que comienza a inflarse un poco le damos varias vueltas para que se hagan por todos los lados. Es muy importante cocinar poca cantidad a la vez  y que durante este tiempo el aceite no esté demasiado caliente ya que se nos tostarían muy rápido por fuera y quedarían crudos por dentro.

 Los depositamos sobre papel absorbente unos segundos y acto seguido los rebozamos en el azúcar con una pizca de canela.


Y está es la mega calabaza que nos trajeron directa de la huerta. A simple vista no se aprecia  muy bien el tamaño pero os aseguro que era considerable :;)


Una vez que los tengamos todos listos!


A sentarse cómodamente y a disfrutarlos sin remordimientos 😋

lunes, 28 de enero de 2019

Rollitos de salmón ahumado y aguacate

Estos rollitos son un bocado estupendo para cualquier celebración, y lo mejor es que se pueden preparar con antelación, lo que nos permiten poder disfrutarlos junto con nuestros comensales.

Os comento! el día que los preparé no paró de llover (como suele ser habitual en Galicia) y estaba tan nublado que las fotos salieron regulín, eso si! los rollitos desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos!

Una recomendación que os hago es que los cortéis unos minutos antes de servir, ya que a pesar de que la mezcla lleva zumo de limón y aceite de oliva, con el paso de las horas el aguacate tiende a oxidarse, perdiendo así ese color verde tan llamativo.  Espero que os gusten!


Ingredientes: para 10 rollitos
  • 4 rebanadas de pan de molde sin corteza
  • 200gr de salmón ahumado
  • 1 aguacate pequeño o la mitad de uno grande
  • 1/4 de cebolla mediana
  • 1 cucharadita de postre de aceite de oliva
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharada de mahonesa
  • sal
  • falso caviar para la decoración

Preparación:

Abrimos el aguacate por la mitad, le retiramos el hueso y lo cortamos en trozos pequeños. Con ayuda de un tenedor o un robot de cocina lo trituramos hasta formar una pasta espesa.


Le añadimos el zumo de limón, la cebolla picada muy menuda y una pizca de sal. Comprobamos de sabor y según nuestro gusto añadimos más zumo de limón o sal. Reservamos cubierto con film.

Estiramos con un rodillo las rebanadas de pan hasta dejarlas medio finas, reservamos.

Humedecemos la superficie donde vamos a trabajar con una pizca de agua. Colocamos un trozo de film transparente encima. Es un pequeño truco para que no se mueva el film.

Extendemos las lonchas de salmón (sin dejar huecos) encima del film formando un cuadrado del tamaño que resultaría al poner las cuatro rebanadas de pan juntas, sobrepuestas un poco unas encima de las otras. Por mi experiencia es mejor que el salmón sobresalga un pelín. Así quedarán perfectos a la hora de enrollarlos.


Untamos las rebanadas de pan con la mahonesa y las situamos encima del salmón sobreponiendo un poco unas encima de las otras y con la parte untada en contacto con el salmón.

Extendemos una capa de aguacate.
Formamos un rulo ayudándonos con el film y presionando un poco con las manos para que se compacte.
 Reservamos en la nevera un par de horas.


Unos minutos antes de servir lo dividimos en rodajas de 1cm y medio a 2cm, aprox. Si lo cortáis con mucha antelación el aguacate con el paso de las horas tiende a oxidarse y ya no tendrá ese color verde tan intenso. Lo decoramos con el falso caviar.


Un vinito fresco y a disfrutarlos!

jueves, 3 de enero de 2019

Roscón de Reyes (de Ibán Yarza)

El roscón es un dulce que nos encanta, además de estas fechas lo suelo preparar en cualquier otra época, de hecho por nuestra zona se consume durante todo el año! El fin de semana al pasar por delante de cualquier panadería se aprecia su inconfundible aroma.

Esta es la segunda vez que preparo la receta del gran panadero Ibán Yarza, que vi en el programa de tv Robin Hood y que lo explica genial. La primera fue el año pasado y este año lo he vuelto a preparar por fin de año, solo que esta vez le he dado un toque personal :)

La textura de la masa es diferente al roscón tradicional que tengo publicado, se asemeja más a la brioche. A nosotros nos gusta tomarlo tal cual sin rellenar, está buenísimo!! acompañado con un café calentito o un chocolate, pero si preferís rellenarlo podéis disminuir un poco la cantidad de azúcar.
Como digo siempre, para trabajar las masas el ingrediente más importante es la paciencia ;) y el resultado será fabuloso!



Ingredientes para el prefermento: 90gr de harina de fuerza, 50gr de leche entera, 2gr de levadura fresca, de la que viene en tacos.

Para la masa del roscón:
  • el prefermento que preparamos
  • 120gr de leche entera
  • la cáscara de media naranja
  • la cáscara de medio limón
  • media rama de canela
  • ralladura de 1 limón y 1 naranja, para la masa
  • 340gr de harina de fuerza
  • 15gr de levadura fresca
  • 5gr de sal
  • 2 huevos medianos
  • 100gr de azúcar
  • 1 cucharadita de postre de miel
  • 4 cucharaditas de postre de ron o anís (le puse anís)
  • 3 cucharaditas de postre de agua de azahar
  • 60gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1/2 huevo batido con un chorrito de leche para pincelar el roscón
Para la decoración, naranjas y frutas confitadas, almendra en láminas, azúcar humedecido en agua de azahar o anís.


Preparación: El día anterior o un par de horas antes de preparar el roscón, preparamos el prefermento. Mezclamos la harina, la leche y la levadura hasta obtener una bola compacta. La dejamos reposar cubierta con un film transparente, durante 3h (o 1h a temperatura ambiente y luego toda la noche en el frigorífico)
Al día siguiente lo retiramos unos 30min antes de comenzar a hacer el roscón para que coja la temperatura del ambiente.
 

Preparamos la masa del roscón. Ponemos a calentar los 120gr de leche junto con la corteza de limón, naranja y la rama de canela. Dejamos hervir a fuego bajo durante unos 3min. Retiramos del fuego y dejamos que se temple. Retiramos las cortezas y la canela.
Mezclamos el azúcar con la ralladura de limón y naranja para que se vaya aromatizando.

Pesamos 60gr de leche infusionada (que ya estará templada) y le añadimos el ron o anís y el agua de azahar. Pesamos de nuevo todos estos  líquidos, se debe obtener unos 120gr, si falta un poco se le añade algo más de leche o agua, reservamos.

Depositamos la harina encima de una superficie plana, le incorporamos la sal y mezclamos bien. Formamos un volcán, vertemos en el centro, los huevos batidos, el azúcar con las ralladuras, la cucharadita de miel, la levadura desmigada y el prefermento troceado.


Añadimos aprox la mitad de los 120gr de leche, ya que dependiendo de la calidad de la harina y el tamaño de los huevos puede que no la necesitemos incorporar toda. El resto ir añadiéndola poco a poco según lo necesite la masa. La primera vez que la hice se la añadí toda, sin embargo esta vez me sobró una poquita.

Removemos con una cuchara de madera, hasta obtener una masa homogénea y que se pegue un poco a las manos.
Al principio es pegajosa pero a medida que se vaya amasando se irá haciendo más manejable. Cuando hayamos amasado unos minutos, incorporamos la mantequilla poco a poco en trocitos, es normal que al principio se vuelva más pegajosa. Si después de estar un rato amasando os cuesta trabajarla la dejáis reposar un par de minutos y luego continuáis con el amasado hasta que absorba toda la mantequilla.


A mi me llevó entre 15-18min aprox, eso depende de la destreza de cada uno. Para lograr un roscón esponjoso es muy importante no pasarse con la harina y amasarla muy bien hasta lograr que esté lisa, brillante y que se pegue ligeramente a las manos. Formamos una bola y la colocamos dentro de un bol amplio untado con una pizca de aceite.


La cubrimos con film transparente y la dejamos reposar hasta que doble de volumen, unas 2 o 3h aprox, dependiendo de la temperatura del ambiente.


La fórmula que a mi me funciona cuando hace frio, consiste en colocar el bol encima de una olla con agua caliente cubierto con una manta  (ojo! no hirviendo, que al introducir un dedo en ella no queme).

Hago lo mismo para el segundo levado colocando la bandeja del horno encima de la tapa de la olla.

Si hago dos roscones a la vez, entonces coloco la olla destapada dentro del horno (apagado) El vapor le aporta calor y humedad a la masa y se siente tan agustito que el resultado es fabuloso!


Pasado el tiempo del primer levado, amasamos un poco la masa para quitarle el aire. Formamos de nuevo una bola y la dejamos reposar unos 10min para que se relaje, luego untamos la manos ligeramente con aceite, metemos el dedo indice en el centro y poco a poco la vamos ensanchando tirando de ella hacia fuera o haciéndola girar con las manos. Cuando esté un poco estirada la colocamos en una bandeja  cubierta con papel de hornear y continuamos estirándola .


La masa tiende a encogerse, lo mejor es dejarla reposar unos cinco minutos y luego continuar estirando hasta lograr el tamaño deseado.


Cubrimos con film o un paño y dejamos reposar hasta que doble de volumen. Pasado ese tiempo, lo pincelamos con delicadeza para que no baje con la mezcla de huevo batido y leche. Decoramos con la fruta escarchada, las láminas de almendra y el azúcar humedecido.


La introducimos en el horno precalentado a 180º en la segunda ranura comenzando por abajo, durante unos 20-25min hasta que esté ligeramente dorada. Si vemos que se dora mucho antes de terminar el tiempo de horneado se cubre con papel de aluminio.


Se retira del horno y se deja enfriar sobre una rejilla.


Dejaré un trocito para los Reyes Magos, a ver si se portan bien y me dejan algún regalillo ;)

martes, 18 de diciembre de 2018

Pastel con almendra, crema de limón y nata

Hoy os presento una versión muy diferente del pastel de "picadura de abeja" que publiqué hace tiempo con masa de brioche.
El de hoy está hecho con un esponjoso bizcocho, el cual va relleno de una refrescante crema de limón con nata, que hará las delicias de los amantes de este cítrico.
Qué por cierto! cuando estaba comenzando a montar la nata para la crema la batidora dio su último suspiro, así que tuve que remangarme, y ala! a quemar calorías a la vieja usanza. Tendré que ponerla en la lista de los Reyes Magos ;)


Ingredientes: para 8 personas, he utilizado un molde desmontable de 24cm

Para el bizcocho:
  • 4 huevos medianos
  • 160gr de azúcar
  • 90gr de harina común
  • 40gr de maizena
  • 30gr de almendra molida
  • 1/2 sobre de levadura tipo Royal
  • 80gr de mantequilla ( 40gr derretida para la masa y los otros 40gr los reservamos para la cobertura)
  • ralladura de limón
  • 60gr de almendras en láminas
  • 80gr de miel 
Para la crema de nata con limón:
  • 2 yemas
  • 12gr de maizena
  • 5gr de harina
  • 40ml de zumo de limón
  • 170ml de agua
  • 80gr de azúcar
  • 200ml de nata 35% materia grasa (la de montar)
  • 25gr de azúcar para añadir a la nata
Preparación:

En un bol batimos con unas varillas eléctricas, los huevos junto con el azúcar hasta que estén bien esponjosos y presenten un color amarillo pálido.


Incorporamos la harina tamizada junto con la levadura y la maizena, poco a poco y con movimientos envolventes.

Añadimos la almendra molida, mezclamos.
Y por último incorporamos la ralladura de limón y la mantequilla derretida, mezclando para que se integre bien


Vertemos la mezcla en el molde. Esparcimos las almendras fileteadas por encima.


Introducimos en el horno precalentado a 170º calor arriba y abajo, durante 40min aprox o que al pinchar con un palillo este salga limpio.

Un par de minutos antes de retirar el bizcocho del horno, ponemos al fuego los 40gr de mantequilla en trozos junto con la miel en un cazo. Cuando comience a hervir removemos despacio durante 2-3min para que espese ligeramente.


Retiramos el bizcocho del horno y acto seguido lo pincelamos por encima con la mezcla de miel.


Esperamos unos 15min y luego le retiramos el aro. Una vez frío lo dividimos en dos partes. La parte superior la colocamos en una bandeja y la cortamos en ocho trozos iguales, sin separarlos.


La parte inferior la colocamos dentro de un aro.Yo he utilizado un aro adaptable, lo coloqué directamente sobre la bandeja donde lo iba a servir.

Preparamos la crema de nata y limón. En un cazo pequeño ponemos a calentar el agua.
Mientras, en un cuenco mezclamos las yemas junto con el azúcar.  Añadimos, la harina y la maizena, removemos un poco y luego agregamos el zumo de limón colado, mezclamos.

Cuando el agua comience a hervir vertemos la mezcla de yemas y harina en ella, removiendo hasta que espese, unos 4min aprox.. Nos quedará una textura similar a la crema pastelera pero un poco más ligera. La pasamos a un bol y la dejamos enfriar a temperatura ambiente removiendo de vez en cuando para que no se ponga firme. Se puede abreviar este paso sumergiendo el bol en agua fría.

Una vez fría montamos la nata con los 25gr de azúcar y se la añadimos a la crema con movimientos envolventes.


Cubrimos la base del bizcocho con la crema y la alisamos.


A continuación colocamos los trozos de la capa superior del bizcocho siguiendo el mismo orden que estaban cortados.


Introducimos en la nevera un par de horas para que la crema coja consistencia.


En mi caso de un día para otro.


Listo! para disfrutarlo.

Os deseo unas muy felices fiestas a tod@s con mucha salud y si cae un pellizquito de la lotería muchísimo mejor ;) Un abrazo enormeeee!!!

lunes, 26 de noviembre de 2018

Tortitas de arroz basmati, verduras y parmesano

Estas tortitas las hice un día con la idea de aprovechar un poco de arroz que nos había sobrado. Tuvieron tanto éxito que desde entonces cada vez que cocino arroz para acompañar algún plato procuro hacer más cantidad de la necesaria para luego utilizarlo para preparar las tortitas.

No es necesario freírlas en aceite, simplemente basta con humedecer ligeramente un trozo de papel absorbente con él y pasarlo por la sartén.
Normalmente las hago a ojo, según la cantidad de arroz que haya sobrado. En esta ocasión he pesado todos los ingredientes para  poder compartir la receta con vosotr@s y que os salgan estupendas!
Nosotros las acompañamos con una ensalada. Espero que os gusten!


Ingredientes: para  9 tortitas
  • 300gr de arroz basmati cocido
  • 1 huevo grande
  • 150gr de calabacín rallado (sin pelar)
  • 70gr de zanahoria rallada
  • 20gr de parmesano rallado
  • 20gr de harina
  • un chorro de aceite de oliva
  • sal

Preparación: Pelamos la zanahoria y la rallamos con una mandolina, no muy fina, reservamos.
Rallamos también el calabacín (sin pelar) y lo reservamos.


Echamos un chorro de aceite en una sartén, cuando esté caliente añadimos la zanahoria, el calabacín y una pizca de sal, los freímos un par de minutos hasta que estén  tiernos. Los retiramos para una fuente y dejamos que se enfrié.


Mientras echamos en un bol el resto de los ingredientes, el arroz, el huevo, la harina,  y el parmesano rallado. Incorporamos el calabacín y la zanahoria (que estarán ya fríos)


Mezclamos hasta que estén todos los ingredientes bien integrados.


Ponemos a calentar una sartén antiadherente, y cuanto esté caliente humedecemos un trozo de papel absorbente con aceite y lo pasamos por la sartén. Con ayuda de una cuchara depositamos pequeñas porciones de masa  dejando una pequeña separación entre ellas. Con el dorso de la cuchara le damos forma redondeada y las aplanamos un poco.

Las dejamos un par de minutos, hasta que se doren un poquito por abajo, para comprobarlo las levantamos un poco por un extremo. Le damos la vuelta y las dejamos cocinamos un par de minutos por el otro lado.


Las retiramos y servimos calientes.


Acompañadas de una ensalada.

Y con un poquito de mayonesa ;)



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