También se le conocen como berlinas, bola de berlim en Portugal, bomboloni en Italia etc... Independientemente de como se les llamen estaréis de acuerdo conmigo que son una auténtica deliciaaa!!
Como la gran mayoría de dulces de sartén, su conservación es corta. al día siguiente se pueden comer perfectamente, aunque cuando están más tiernos y esponjosos es el mismo día que se hacen. Lo que suelo hacer es que una vez que se han enfriado, reservo unos cuantos en una bolsa hermética en el congelador, para cuando nos apetecen tenerlos listos simplemente con unos segundos en el microondas.
Podéis sustituir la crema por mermelada, crema de avellanas, nata montada.... ¿ya habéis elegido?
Ingredientes para la masa: salen 23 unidades de 40gr cada una
- 530gr de harina de fuerza
- 225ml de leche entera
- 25ml de agua
- 40gr de mantequilla
- 70gr de azúcar
- 25gr de levadura fresca (la que viene en tacos)
- 1 huevo mediano
- 2 yemas
- 1 cucharadita de café de esencia de vainilla
- 8gr de sal
- aceite de girasol para freírlas
- azúcar glas para espolvorear por encima
- 500ml de leche entera
- 2 yemas de huevo
- 60gr de azúcar
- 30gr de maizena
- cáscara de limón
- 1 vaina de vainilla o esencia
Preparación de la masa:
Ponemos a calentar en un cazo, a fuego suave, la leche, la mantequilla y el agua, hasta que la mantequilla se haya disuelto. Cuando la mezcla esté templada disolvemos la levadura en ella.
Añadimos el azúcar, las yemas batidas junto con el huevo y la sal, removemos bien.
Reservamos un poco de harina e incorporamos el resto a la mezcla anterior. Removemos hasta lograr una masa blanda que podamos manejar con las manos.
Esparcimos la harina que habíamos reservado sobre una superficie, depositamos la masa encima y la amasamos durante unos 10-15min hasta que esté elástica y que se pegue ligeramente a las manos.
Si fuera necesario añadimos una pizca más de harina, cuanta menos incorporemos más esponjosos nos saldrán.
Formamos una bola y la depositamos dentro del bol, lo cubrimos con film transparente y dejamos levar en un lugar cálido hasta que doble su volumen, aprox una hora y media o dos, dependiendo de la temperatura del ambiente.
Transcurrido el tiempo, humedecemos ligeramente con aceite, las manos y la superficie. Dividimos la masa en porciones de 40gr y formamos bolas. Las vamos depositando sobre una bandeja cubierta con papel de hornear.
Cubrimos la bandeja con un paño de cocina o film y las dejamos levar hasta que doblen de volumen.
Mientras levan aprovechamos para hacer la crema pastelera. Reservamos un poco de leche en un vaso y disolvemos en él las yemas y la maizena. Ponemos el resto de la leche a calentar junto con el azúcar, la corteza de limón y las semilla de la vaina de vainilla, cuando comience a hervir, retiramos del fuego y la dejamos reposar unos 10min. Lo ponemos de nuevo al fuego y cuando comience a hervir le añadimos la mezcla de leche con la maizena. Cocemos durante un par de minutos hasta que espese sin dejar de remover. Se coloca en una manga pastelera y se deja enfriar.
Freímos las bolas: Cuando hayan doblado el volumen, cortamos con una tijera el papel de alrededor para poder transportarlas mejor sin que se deformen.
Los freímos en una sartén con abundante aceite, sin que esté muy caliente ya que se harían muy rápido por fuera y quedarían crudas por dentro. Cogemos el trozo de papel con la bolita y lo introducimos en el aceite, dejamos unos segundos y retiramos el papel. Los freímos un par de minutos por ambos lados.
Los depositamos sobre papel absorbente para que absorban el exceso de aceite. Dejamos que se enfríen un poco y le hacemos un corte con unas tijeras hasta la mitad prox.
Rellenamos el hueco con la crema pastelera.
Antes de servir, espolvoreamos con azúcar glas por encima.
De vez en cuando tenemos que darnos un capricho 😜