lunes, 11 de marzo de 2019

Milhojas o pastelón de crema y nata

Desde pequeña recuerdo que durante las fiestas del pueblo, tanto en nuestra casa como si ibas a la de un familiar o vecino siempre había un milhojas en la mesa, de crema con nata o simplemente de merengue.
Este lo he preparado el otro día con esmero para el cumpleaños de mi marido y fue un éxito!

La primera vez que horneé el hojaldre para hacer uno puse las hojas en medio de dos bandejas de horno y me salieron con una forma estupenda, pero al cortarlas estaban tan compactas, que no se deshacían las láminas como me hubiese gustado. Cómo de los errores se aprende, la siguiente vez, primero las pinché con un tenedor a conciencia antes de hornearla, y más tarde una segunda vez cuando comenzaron a inflarse en el horno, pero más ligeramente, logrando así que al morderlas se deshagan en la boca. Espero que os guste y lo disfrutéis tanto como nosotros!


Ingredientes: Da para unas 6-8 personas, dependiendo del tamaño que hagamos los trozos.
  • 1 lámina y 1/2 de hojaldre (he usado el del mercadona)
  • 4 cucharadas de azúcar para espolvorear por encima del hojaldre
  • azúcar glas para la decoración
Para la crema pastelera:
  • 500ml de leche entera
  • 4 yemas de huevo
  • 6 cucharadas rasas de azúcar
  • 35gr de maizena
  • 1 trozo de canela en rama
  • 1 trozo de cáscara de limón
  • 1 cucharadita de postre de esencia de vainilla
Para la capa de nata: 250ml de nata, 2 cucharadas de azúcar

Lo primero que haremos será introducir el recipiente donde vayamos a montar la nata en el frigorífico, durante una hora, o en el congelador unos 10min para que esté bien frío a la hora de montar la nata. 

Preparamos el hojaldre: Encendemos el horno a 190º para que se vaya calentando, calor arriba-abajo.
Extendemos el hojaldre sobre una superficie, aprovechamos el papel en el cual viene envuelto. Espolvoreamos por encima una cucharada de azúcar y le pasamos el rodillo presionando ligeramente para que penetre el azúcar, sin estirar la masa. Hacemos la misma operación por el otro lado.


Cortamos la hoja por la mitad dividiéndola en dos. Las colocamos sobre una bandeja de horno, dejando una pequeña separación entre ambas. Pinchamos toda la superficie a conciencia con un tenedor.


Hacemos la misma operación con la mitad de la otra hoja. Con la mitad que me sobraba preparé unos palitos retorcidos espolvoreando un poco de azúcar y sésamo tostado por encima a la masa. Estaban deliciosos!
Introducimos las láminas en el horno durante unos 20-25min aprox. Cuando veamos que comienzan a inflarse abrimos el horno (sin miedo :) y las pinchamos de nuevo un poco por todo, no es necesario hacerlo tanto a conciencia como la primera vez, sólo lo justo para que baje y nos quede plana.


Las dejamos continuar en el horno hasta que presente un ligero color dorado. Retiramos y dejamos enfriar. En la imagen se ven también los palitos de sésamo que os mencioné.


Mientras preparamos la crema pastelera. Reservamos un poco de leche en un vaso y ponemos el resto a calentar a fuego suave junto con el azúcar, la rama de canela, la corteza de limón y la esencia de vainilla.
Cuando comience a hervir la retiramos del fuego y la dejamos reposar unos cinco minutos, retiramos la canela y la corteza de limón. Ponemos de nuevo la leche al fuego. Mientras en el vaso de leche mezclamos las yemas con la maizena, cuando la leche esté a punto de hervir, le añadimos la mezcla de maizena. Cocemos durante un par de minutos hasta que espese sin dejar de remover.


Retiramos del fuego y la introducimos en una manga pastelera con boquilla redonda. O la vertemos en un recipiente y cubrimos con film, haciendo contacto con la crema para que no se forme costra. Se deja enfriar. Podéis acelerar el proceso introduciendo el bol en agua fría y removiendo de vez en cuando.

Mientras montamos la nata con unas varillas en el recipiente que previamente pusimos a enfriar. Cuando esté a medio montar añadimos el azúcar y continuamos batiendo hasta que esté firme, reservamos en la nevera.

Cuando la crema ya esté casi fría, colocamos una lámina de hojaldre en la bandeja donde lo vayamos a servir y la cubrimos con la crema pastelera formando pequeños picos o simplemente extendiéndola con una espátula.

Colocamos la siguiente lámina con la parte más plana hacia arriba y cubrimos con la nata montada, de la misma forma que hicimos con la crema.


Cubrimos con la restante lámina de hojaldre con la parte plana también hacía arriba para que la decoración nos quede más bonita.


La decoración como podéis comprobar es muy sencilla, simplemente corté unas finas tiras de papel y las coloqué de forma irregular formando como una especie de cuadrados. Se espolvorea con el azúcar glas por encima y se retiran las tiras de papel con delicadeza.


Dividimos en trozos.


Y el cumpleañero más feliz que una perdiz 😊

lunes, 25 de febrero de 2019

Pan dulce de calabaza

En la entrada anterior os prometí que compartiría alguna receta más de calabaza. Pues aquí tenéis un delicioso y esponjoso pan dulce para el desayuno o la merienda.
Si se consume solo apenas se le aprecia el sabor a calabaza, y acompañado con mermelada ni se nota. La calabaza le aporta humedad logrando así una miga tierna, esponjosa y que se conserva estupendamente con el paso de las horas.
Mi intención era hacerlo en la "Cazuela-Horno" como había hecho en otras ocasiones, pero cuando regresé al cabo de hora y cuarto de hacer unos recados, la masa había crecido tanto que estaba a punto de desbordarse del molde. Por miedo a que se bajara al ponerle la tapa decidí no correr ese riesgo, y lo cociné en el horno eléctrico. Podéis utilizar el molde que tengáis a mano, desmontable, un pirex, refractario... Lo único que os recomiendo es que si preferís el contorno con un aspecto más dorado, mejor no forréis el molde con papel.


Ingredientes para un molde de 24-26cm con agujero central.
  • 150gr de puré de calabaza escurrida
  • 640gr de harina de fuerza
  • 140ml de agua
  • 140ml de leche entera
  • 25gr del levadura fresca (la que viene en tacos)
  • 1 cucharada de miel
  • 2 cucharadas rasas de azúcar
  • 50gr de mantequilla
  • 10gr de sal
  • medio huevo batido con un chorrito de leche para pincelar por encima 

Para hacer el puré de calabaza simplemente se pela la calabaza y se corta en trozos pequeños y luego se cocina al vapor  o en agua con una pizca de sal hasta que esté blanda. Luego se escurre en un colador y se presiona con una cuchara hasta que pierda toda el agua posible.

Preparamos una esponja: Para ello cogemos (del total de los ingredientes) 100ml de leche tibia, 100gr de harina, la levadura y una cucharadita de café de azúcar. Removemos bien y dejamos reposar cubierto con film, unos 15-20min aprox. Al cabo de ese tiempo se habrá formado como una esponja.


Cuando esté lista, templamos en un cazo el resto de la leche junto con el agua y la mantequilla, a fuego suave hasta que la mantequilla se disuelva. La retiramos y dejamos reposar un par de minutos hasta que esté tibia.

La echamos en un bol amplio junto con la miel y el resto del azúcar. Añadimos un par de cucharadas de harina, removemos un poco hasta formar una papilla.


Incorporamos la esponja y el puré de calabaza. Reservamos un poco de harina  y añadimos el resto junto con la sal.


Removemos hasta formar una masa un poco compacta y pegajosa que podremos manejar con las manos.


Esparcimos sobre la mesa la harina que habíamos reservado, amasamos unos 12min aprox hasta que nos quede elástica y se pegue muy ligeramente a las manos. Cuanta menos harina incorporemos a la masa y mejor la amasemos más esponjoso va a salir el pan.


Formamos una bola y la depositamos en un bol amplio untado ligeramente con aceite, lo cubrimos con film o un paño, dejamos levar hasta que doble de volumen, entre1h y media a 2h, dependiendo de la temperatura del ambiente.


Pasado ese tiempo la amasamos un poco para retirarle el aire. Dividimos la masa en 15 porciones de unos 70gr cada una, o del tamaño que prefiráis. Formamos una bola con cada una de ellas y las vamos situando dentro del molde untado con mantequilla o aceite, pegadas unas a las otras. En mi caso forré el molde con papel de hornear porque se trata de una cazuela-horno como os comenté al principio.


Cubrimos el molde con un paño húmedo y dejamos levar en un lugar tibio hasta que doble de volumen 1 hora y media a 2h aprox. El mio como tenía la calefacción encendida al cabo de hora y cuarto estuvo a punto de desbordarse ;)


Transcurrido ese tiempo, encendemos el horno a 180º. Cuando esté caliente pincelamos por encima con la leche y el huevo batido. Lo introducimos dentro del horno, durante unos 30-35min aprox.


Cuando hayan transcurrido unos 20min y presente un ligero color dorado lo cubrimos con papel de aluminio para que no se tueste demasiado.Retiramos del horno y dejamos que se enfríe unos 10min y lo desmoldamos.


 Y ya tenemos listo un maravilloso pan para el desayuno o la merienda con un tentador color dorado ;).

lunes, 11 de febrero de 2019

Buñuelos esponjosos de calabaza

Hace poco nos trajeron una calabaza enorme, con su reluciente color anaranjado y esas pequeñas imperfecciones de los productos cultivados en la propia huerta.

Lo primero que preparé fue una rica y nutritiva crema de calabaza y zanahoria, y lo segundo algo menos ligerito para la merienda del domingo, unos buñueloooos!! no pude resistirme ;)

Mientras le hacía las fotos me zampé unos cuantos y se me olvidó contarlos, así que os pongo una cantidad aproximada para que os hagáis una idea. La próxima vez voy a tener que duplicar los ingredientes porque estaban de miedo. Como aún tengo calabaza para rato espero compartir alguna receta más.


Ingredientes. para unos 18 buñuelos aprox.
  • 200gr de calabaza cocida  (para obtener esa cantidad una vez escurrida utilicé 450gr de calabaza fresca pelada y la cociné al vapor durante unos 12min aprox)
  • 60gr de azúcar
  • 1 huevo mediano
  • 30gr de agua de escurrir la calabaza
  • 1 cucharada de licor de moscatel
  • 1/2 cucharadita de café de canela molida
  • ralladura de un limón
  • 200gr de harina común
  • 10gr de levadura química tipo Royal
  • una pizca de sal 
  • azúcar con una pizca de canela para rebozar
  • aceite de girasol para freír

Preparación: Una vez que tengamos la calabaza cocida la machacamos con un tenedor (aún caliente)


La ponemos en un colador y presionamos con una cuchara para que suelte el exceso de agua. Al principio  el agua es transparente y esa la desecho, reservo para la masa la que tiene un poquito de color y es más concentrada. No es necesario que suelte hasta la última gota pero casi.


Pesamos los 200gr de calabaza escurrida y la echamos en un bol.  Cuando se haya enfriado le añadimos el huevo batido, el azúcar, el moscatel, los 30gr de agua de escurrir la calabaza, la canela molida, ralladura de limón y una pizca de sal, removemos.


A continuación añadimos la harina poco a poco tamizada junto con la levadura.


Mezclamos hasta formar una masa densa similar a la masa de un bizcocho, como se aprecia en la imagen.



Ponemos a calentar en una sartén abundante aceite de girasol. Cuando esté caliente pero no humeante con la ayuda de dos cucharas, una para coger la masa y la otra para empujarla, vamos poniendo pequeñas porciones de masa en el aceite. Cuando veamos que comienza a inflarse un poco le damos varias vueltas para que se hagan por todos los lados. Es muy importante cocinar poca cantidad a la vez  y que durante este tiempo el aceite no esté demasiado caliente ya que se nos tostarían muy rápido por fuera y quedarían crudos por dentro.

 Los depositamos sobre papel absorbente unos segundos y acto seguido los rebozamos en el azúcar con una pizca de canela.


Y está es la mega calabaza que nos trajeron directa de la huerta. A simple vista no se aprecia  muy bien el tamaño pero os aseguro que era considerable :;)


Una vez que los tengamos todos listos!


A sentarse cómodamente y a disfrutarlos sin remordimientos 😋

lunes, 28 de enero de 2019

Rollitos de salmón ahumado y aguacate

Estos rollitos son un bocado estupendo para cualquier celebración, y lo mejor es que se pueden preparar con antelación, lo que nos permiten poder disfrutarlos junto con nuestros comensales.

Os comento! el día que los preparé no paró de llover (como suele ser habitual en Galicia) y estaba tan nublado que las fotos salieron regulín, eso si! los rollitos desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos!

Una recomendación que os hago es que los cortéis unos minutos antes de servir, ya que a pesar de que la mezcla lleva zumo de limón y aceite de oliva, con el paso de las horas el aguacate tiende a oxidarse, perdiendo así ese color verde tan llamativo.  Espero que os gusten!


Ingredientes: para 10 rollitos
  • 4 rebanadas de pan de molde sin corteza
  • 200gr de salmón ahumado
  • 1 aguacate pequeño o la mitad de uno grande
  • 1/4 de cebolla mediana
  • 1 cucharadita de postre de aceite de oliva
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharada de mahonesa
  • sal
  • falso caviar para la decoración

Preparación:

Abrimos el aguacate por la mitad, le retiramos el hueso y lo cortamos en trozos pequeños. Con ayuda de un tenedor o un robot de cocina lo trituramos hasta formar una pasta espesa.


Le añadimos el zumo de limón, la cebolla picada muy menuda y una pizca de sal. Comprobamos de sabor y según nuestro gusto añadimos más zumo de limón o sal. Reservamos cubierto con film.

Estiramos con un rodillo las rebanadas de pan hasta dejarlas medio finas, reservamos.

Humedecemos la superficie donde vamos a trabajar con una pizca de agua. Colocamos un trozo de film transparente encima. Es un pequeño truco para que no se mueva el film.

Extendemos las lonchas de salmón (sin dejar huecos) encima del film formando un cuadrado del tamaño que resultaría al poner las cuatro rebanadas de pan juntas, sobrepuestas un poco unas encima de las otras. Por mi experiencia es mejor que el salmón sobresalga un pelín. Así quedarán perfectos a la hora de enrollarlos.


Untamos las rebanadas de pan con la mahonesa y las situamos encima del salmón sobreponiendo un poco unas encima de las otras y con la parte untada en contacto con el salmón.

Extendemos una capa de aguacate.
Formamos un rulo ayudándonos con el film y presionando un poco con las manos para que se compacte.
 Reservamos en la nevera un par de horas.


Unos minutos antes de servir lo dividimos en rodajas de 1cm y medio a 2cm, aprox. Si lo cortáis con mucha antelación el aguacate con el paso de las horas tiende a oxidarse y ya no tendrá ese color verde tan intenso. Lo decoramos con el falso caviar.


Un vinito fresco y a disfrutarlos!

jueves, 3 de enero de 2019

Roscón de Reyes (de Ibán Yarza)

El roscón es un dulce que nos encanta, además de estas fechas lo suelo preparar en cualquier otra época, de hecho por nuestra zona se consume durante todo el año! El fin de semana al pasar por delante de cualquier panadería se aprecia su inconfundible aroma.

Esta es la segunda vez que preparo la receta del gran panadero Ibán Yarza, que vi en el programa de tv Robin Hood y que lo explica genial. La primera fue el año pasado y este año lo he vuelto a preparar por fin de año, solo que esta vez le he dado un toque personal :)

La textura de la masa es diferente al roscón tradicional que tengo publicado, se asemeja más a la brioche. A nosotros nos gusta tomarlo tal cual sin rellenar, está buenísimo!! acompañado con un café calentito o un chocolate, pero si preferís rellenarlo podéis disminuir un poco la cantidad de azúcar.
Como digo siempre, para trabajar las masas el ingrediente más importante es la paciencia ;) y el resultado será fabuloso!



Ingredientes para el prefermento: 90gr de harina de fuerza, 50gr de leche entera, 2gr de levadura fresca, de la que viene en tacos.

Para la masa del roscón:
  • el prefermento que preparamos
  • 120gr de leche entera
  • la cáscara de media naranja
  • la cáscara de medio limón
  • media rama de canela
  • ralladura de 1 limón y 1 naranja, para la masa
  • 340gr de harina de fuerza
  • 15gr de levadura fresca
  • 5gr de sal
  • 2 huevos medianos
  • 100gr de azúcar
  • 1 cucharadita de postre de miel
  • 4 cucharaditas de postre de ron o anís (le puse anís)
  • 3 cucharaditas de postre de agua de azahar
  • 60gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1/2 huevo batido con un chorrito de leche para pincelar el roscón
Para la decoración, naranjas y frutas confitadas, almendra en láminas, azúcar humedecido en agua de azahar o anís.


Preparación: El día anterior o un par de horas antes de preparar el roscón, preparamos el prefermento. Mezclamos la harina, la leche y la levadura hasta obtener una bola compacta. La dejamos reposar cubierta con un film transparente, durante 3h (o 1h a temperatura ambiente y luego toda la noche en el frigorífico)
Al día siguiente lo retiramos unos 30min antes de comenzar a hacer el roscón para que coja la temperatura del ambiente.
 

Preparamos la masa del roscón. Ponemos a calentar los 120gr de leche junto con la corteza de limón, naranja y la rama de canela. Dejamos hervir a fuego bajo durante unos 3min. Retiramos del fuego y dejamos que se temple. Retiramos las cortezas y la canela.
Mezclamos el azúcar con la ralladura de limón y naranja para que se vaya aromatizando.

Pesamos 60gr de leche infusionada (que ya estará templada) y le añadimos el ron o anís y el agua de azahar. Pesamos de nuevo todos estos  líquidos, se debe obtener unos 120gr, si falta un poco se le añade algo más de leche o agua, reservamos.

Depositamos la harina encima de una superficie plana, le incorporamos la sal y mezclamos bien. Formamos un volcán, vertemos en el centro, los huevos batidos, el azúcar con las ralladuras, la cucharadita de miel, la levadura desmigada y el prefermento troceado.


Añadimos aprox la mitad de los 120gr de leche, ya que dependiendo de la calidad de la harina y el tamaño de los huevos puede que no la necesitemos incorporar toda. El resto ir añadiéndola poco a poco según lo necesite la masa. La primera vez que la hice se la añadí toda, sin embargo esta vez me sobró una poquita.

Removemos con una cuchara de madera, hasta obtener una masa homogénea y que se pegue un poco a las manos.
Al principio es pegajosa pero a medida que se vaya amasando se irá haciendo más manejable. Cuando hayamos amasado unos minutos, incorporamos la mantequilla poco a poco en trocitos, es normal que al principio se vuelva más pegajosa. Si después de estar un rato amasando os cuesta trabajarla la dejáis reposar un par de minutos y luego continuáis con el amasado hasta que absorba toda la mantequilla.


A mi me llevó entre 15-18min aprox, eso depende de la destreza de cada uno. Para lograr un roscón esponjoso es muy importante no pasarse con la harina y amasarla muy bien hasta lograr que esté lisa, brillante y que se pegue ligeramente a las manos. Formamos una bola y la colocamos dentro de un bol amplio untado con una pizca de aceite.


La cubrimos con film transparente y la dejamos reposar hasta que doble de volumen, unas 2 o 3h aprox, dependiendo de la temperatura del ambiente.


La fórmula que a mi me funciona cuando hace frio, consiste en colocar el bol encima de una olla con agua caliente cubierto con una manta  (ojo! no hirviendo, que al introducir un dedo en ella no queme).

Hago lo mismo para el segundo levado colocando la bandeja del horno encima de la tapa de la olla.

Si hago dos roscones a la vez, entonces coloco la olla destapada dentro del horno (apagado) El vapor le aporta calor y humedad a la masa y se siente tan agustito que el resultado es fabuloso!


Pasado el tiempo del primer levado, amasamos un poco la masa para quitarle el aire. Formamos de nuevo una bola y la dejamos reposar unos 10min para que se relaje, luego untamos la manos ligeramente con aceite, metemos el dedo indice en el centro y poco a poco la vamos ensanchando tirando de ella hacia fuera o haciéndola girar con las manos. Cuando esté un poco estirada la colocamos en una bandeja  cubierta con papel de hornear y continuamos estirándola .


La masa tiende a encogerse, lo mejor es dejarla reposar unos cinco minutos y luego continuar estirando hasta lograr el tamaño deseado.


Cubrimos con film o un paño y dejamos reposar hasta que doble de volumen. Pasado ese tiempo, lo pincelamos con delicadeza para que no baje con la mezcla de huevo batido y leche. Decoramos con la fruta escarchada, las láminas de almendra y el azúcar humedecido.


La introducimos en el horno precalentado a 180º en la segunda ranura comenzando por abajo, durante unos 20-25min hasta que esté ligeramente dorada. Si vemos que se dora mucho antes de terminar el tiempo de horneado se cubre con papel de aluminio.


Se retira del horno y se deja enfriar sobre una rejilla.


Dejaré un trocito para los Reyes Magos, a ver si se portan bien y me dejan algún regalillo ;)

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